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Desde 2012 el salario sube más que el IPC, pero la vivienda se ha disparado el doble

Catorce años después de la huelga general de 2012, los sueldos ganan poder adquisitivo, pero los precios de la vivienda casi se han duplicado.

Desde 2012 el salario sube más que el IPC, pero la vivienda se ha disparado el doble

Guías del equipo de Ziegel, inmobiliaria con oficinas propias en Canarias y Madrid. Escribimos a partir de operaciones reales y citamos siempre la fuente oficial.

En este artículo
  1. De la crisis de 2012 al mercado actual
  2. Salarios e IPC: una recuperación real pero moderada
  3. Qué significa si vas a comprar
  4. Qué significa si vas a vender
  5. Lo que haría Ziegel

Han pasado catorce años desde la huelga general de 2012, en plena crisis financiera, y la foto económica ha cambiado por completo. Los salarios han crecido por encima del IPC en los últimos ejercicios, lo que significa que los trabajadores recuperan poder adquisitivo. Pero ese dato positivo se queda corto frente a otro mucho más determinante para la vida de cualquier familia: en ese mismo periodo el precio de la vivienda prácticamente se ha duplicado.

Es la conclusión que arroja la comparación entre la evolución salarial, la inflación acumulada y los precios de los pisos desde 2012 hasta hoy. Mientras el salario medio y el IPC se mueven en magnitudes similares, la vivienda ha corrido a un ritmo muy superior, ensanchando año tras año la distancia entre lo que gana una persona y lo que cuesta comprar un piso.

De la crisis de 2012 al mercado actual

En 2012 España estaba en plena recesión: el paro rozaba máximos históricos, los salarios se congelaban o caían y el mercado inmobiliario arrastraba el desplome iniciado en 2008. Los precios de la vivienda tocaron suelo precisamente en esos años, tras perder una parte muy significativa de su valor desde el pico de la burbuja.

Desde entonces, la recuperación económica, la creación de empleo y, sobre todo, años de tipos de interés muy bajos reactivaron la demanda de vivienda. La oferta, sin embargo, no ha crecido al mismo ritmo: la construcción de obra nueva sigue muy por debajo de los niveles previos a la crisis en la mayoría de ciudades. Ese desajuste entre demanda y oferta es una de las claves que explican por qué los precios han subido tanto más que los salarios.

Salarios e IPC: una recuperación real pero moderada

Que el salario crezca por encima del IPC es una buena noticia en términos de poder adquisitivo: significa que, con el sueldo, hoy se puede comprar algo más de lo que se podía hace unos años. Es un cambio de tendencia relevante si se compara con los años de la crisis, cuando ocurría justo lo contrario.

Pero esa mejora es moderada. Los incrementos salariales de los últimos convenios y acuerdos se han movido en porcentajes de un dígito, mientras que la vivienda ha subido en proporciones mucho mayores a lo largo de todo el periodo. El resultado es que, aunque el salario gane algo de terreno frente a la cesta de la compra, pierde terreno de forma clara frente al precio de una vivienda.

Qué significa si vas a comprar

Para quien quiere comprar su primera vivienda, este desfase se traduce en un esfuerzo de acceso mucho mayor que hace una década. Comprar hoy exige, en proporción al salario, bastante más ahorro y más capacidad de endeudamiento que en 2012.

  • El ahorro previo para la entrada (habitualmente el 20% del precio más los gastos de compra) pesa más en términos relativos.
  • La cuota hipotecaria mensual absorbe un porcentaje mayor del sueldo, aunque los tipos de interés actuales sean más bajos que en los peores años de la crisis.
  • El acceso a la vivienda se ha vuelto más complicado para quienes no cuentan con ayuda familiar o ahorro acumulado previo.

En Canarias el efecto se nota con matices propios: el comprador extranjero, que llega con capacidad de pago en divisas fuertes, tensiona los precios en zonas turísticas de Gran Canaria y Tenerife, mientras que el comprador local nota la brecha entre su salario y el precio de la vivienda de forma más intensa en la costa que en el interior. En Madrid, la presión viene sobre todo de la demanda de quienes buscan primera vivienda cerca del centro o bien conexionado, donde el precio por metro cuadrado ha subido con fuerza en los últimos años.

Qué significa si vas a vender

Para el propietario que vende, la noticia es en principio favorable: el valor de su vivienda ha crecido muy por encima de lo que ha subido su propio salario o el de un potencial comprador medio. Eso explica, en parte, por qué muchas operaciones de venta se usan hoy para dar el salto a una vivienda mejor o para liberar capital con vistas a la jubilación o a ayudar a los hijos a comprar.

Pero también tiene una cara menos cómoda: si los salarios no acompañan al ritmo de los precios, el abanico de compradores solventes se reduce, y eso puede alargar los tiempos de venta en según qué rangos de precio o tipologías, sobre todo en las viviendas de mayor tamaño o en zonas donde el esfuerzo de acceso ya es muy alto.

Lo que haría Ziegel

Con esta brecha entre salario y vivienda, ajustar bien el precio de salida es más importante que nunca: un precio realista, apoyado en ventas reales comparables y no solo en anuncios activos, acorta el tiempo de venta y evita que la vivienda se quede «quemada» en el mercado. Si vendes, conviene entender quién es realmente tu comprador objetivo (local, con hipoteca ajustada al sueldo medio, o extranjero con otra capacidad de pago) para enfocar bien la estrategia de comercialización.

Si compras, merece la pena revisar con calma qué gastos de compra y qué cuota hipotecaria son asumibles con tu salario actual antes de enamorarte de una vivienda, y contar con respaldo administrativo y documental que agilice cada paso, desde la nota simple hasta la firma.

Fuente: La Vanguardia.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ha subido la vivienda desde 2012 en comparación con los salarios?

Desde la huelga general de 2012 hasta hoy, el precio de la vivienda casi se ha duplicado, mientras que los salarios han crecido a un ritmo mucho más moderado, por encima del IPC pero muy por debajo de la vivienda.

¿Por qué sube más la vivienda que los salarios?

Entre otros factores, la demanda de vivienda se recuperó con fuerza tras la crisis gracias al empleo y a años de tipos bajos, mientras la construcción de obra nueva no ha crecido al mismo ritmo, lo que tensiona los precios.

¿Qué significa esta brecha para quien quiere comprar su primera vivienda?

Significa que hace falta más ahorro y más capacidad de endeudamiento en proporción al salario que hace una década, por lo que conviene revisar bien el presupuesto y los gastos de compra antes de buscar piso.

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